Búsqueda personalizada

Recordando el reino del pájaro y la nube


Como ustedes recordarán, hace unos días escribí un réquiem sobre el ahora cerrado Teleférico de San Jacinto (en El Salvador) titulado: "Luto en el reino"; el día de hoy, navegando en Internet me encontré en YouTube un video tomado por un visitante en el año de 1988, en el mismo se puede apreciar al "reino del pájaro y la nube" en todo su esplendor, esperemos que algún día podamos ver restaurado nuestro teleférico, mientras tanto lo mejor que podemos hacer es recordarlo como era (y como debería volver a ser).


Quien desee apoyar el movimiento pro re-activación del teleférico, puede hacerlo a través del siguiente link

La cita (1a parte)


Llegar a tiempo nunca había sido el fuerte de Augusto pero el aliciente de haber conseguido una cita con la bella asistente administrativa del 4º nivel era razón de sobra para hacer lo imposible para estar a tiempo en la cita acordada, aunque eso significara escabullirse del trabajo exactamente a la hora de salida (aunque a partir de esa hora era teóricamente libre de irse a su casa, en la práctica se arriesgaba a ser despedido ya que todos sus compañeros se iban mucho después de dicha hora), además, tenía que conseguir subirse al bus durante lo mejor de la hora pico y esperar que el camino estuviese libre de tráfico, si no fuese porque se arriesgaba a llegar sudado se iría caminando ya que la distancia entre su trabajo y el centro comercial en donde se ubicaba la pizzeria en la que habían acordado tener su cita no era muy largo, pero al fin y al cabo ella también tenia que tomar el mismo autobús por lo que de haber tráfico también llegaría tarde, así que lo mejor era hacer lo posible por lograr asiento en el autobús.

Ese día en particular, Augusto logró subirse al autobús y no encontró mayor tráfico sino hasta llegar al semáforo ubicado a media cuadra de la parada donde se tenía que bajar, pero  no había nada que hacer, ahí siempre hay un cuello de botella, porque en ese punto convergen varias rutas de buses y microbuses y a la hora pico también estaban los conductores que solamente querían llegar a su casa del trabajo, no obstante, no tardó mucho en librar ese obstáculo y llegar 10 minutos antes de la hora acordada, por lo que ocupó ese tiempo en ir a comprar una rosa blanca, pues es el color favorito de Linda (nombre de su cita), a las vendedoras que tienen su puesto a unos metros de la parada, ya que le quería probar que él era un caballero chapado a la antigua, de esos que se fijan en todos esos detalles románticos, una vez que consiguió la rosa perfecta volvió a la parada a esperar a su cita para que pudieran caminar juntos a la pizzeria elegida para su encuentro (después de darle la rosa, claro).


La entrada del centro comercial era el sitio convenido para encontrarse a las 6:15 P.M., aunque a esa hora la cantidad de personas y autobuses en transito es enorme, solamente una ruta de las muchas rutas de buses que llegan a ese lugar pasa también a una cuadra del lugar donde ambos trabajan, además, afortunadamente, ambos estaban usando el uniforme de la empresa para la cual trabajan por lo que reconocerse mutuamente en aquel mar de gente que iba y venía no fue problema, cuando se encontaron visualmente, ambos procedieron a acercarse y a saludarse:

- Hola Linda, permítame, le ayudo con esa bolsa.
- Hola, gracias Augusto, que caballero, es que llevo un encargo de mi mamá.
- ¿Esa rosa es para mí?
- Sí, es un pequeño detalle para usted.
- Ah, pero veo que aún no ha abierto sus pétalos.
- Sí, es para que dure un poco más.
- Gracias, que lindo, la voy a poner en la mesita de noche que está a la par de mi cama.
- Nos vamos, no quiero regresar tarde a mi casa porque se enoja mi mamá.

Acto seguido procedieron a caminar hacia la pizzeria de marca norteamericana que cuenta con una sucursal a tan solo unos pasos de la parada de autobús. Al llegar, lo primero que notaron fue una pequeña cola de un par de metros de clientes esperando poder entrar, al analizar la situación, Augusto se dio cuenta que esta era la primer prueba que tendría que superar si deseaba seguir viéndola, porque dependiendo de la forma en la que él manejara la situación, Linda tendría una idea de lo que podría esperar de él en una relación a largo plazo, si la manejaba correctamente sería el inicio de una excelente velada (y de una posible relación), caso contrario, la cita podría terminar antes de empezar y ella podría tomar sus cosas y mejor irse a cenar tranquila con su familia, por lo que respiró profundo y con toda la tranquilidad posible le dijo:

- Hay cola para entrar, pero no es muy larga, esperemos, no creo que tardemos mucho en entrar.

En el momento en que terminó la oración supo que lo había hecho bien porque Linda tranquilamente contestó:

- Esta bien.


Aunque él no era precisamente un experto en el arte de las citas, si conocía lo suficiente para saber que una de las peores cosas que podía hacer era quedarse callado, por lo que mentalmente comenzó a buscar un tema que le ayudara a evadir ese temible silencio, los candidatos comenzaron a presentarse uno por uno: El clima, podría comenzar una amena conversación sobre el calor que había hecho todo el día, no, mala idea, ellos pasan en aire acondicionado todo el día por lo que no sufren de calor, podría mejor expresar un cumplido por lo elegante que se ve en su uniforme, no, esa tampoco serviría, es tan solo la primera cita y expresar un cumplido podría verse como un acto de desesperación, además que un cumplido a su ropa tendría mejor efecto si ella misma hubiese podido elegir lo que se iba a poner, mejor preguntarle que tal había estado su día, pero, ¿En qué estaba pensando? Vaya manera de comenzar una cita, convirtiéndola en un evento laboral al preguntarle lo que había hecho en la oficina todo el día, de pronto, la gran solución, preguntarle que tal había estado su paseo en autobús, ese era un tema que no podría ser malinterpretado

- Y, ¿No le costó venir?
- No mucho, el bus iba bien lleno, pero no importa, a esta hora todos van así de llenos. ¿Tenía mucho de estarme esperando?
- No realmente, casi llegamos al mismo tiempo

Esta última parte era una mentira blanca porque él en realidad había llegado como 10 minutos antes pero no podía decirle que ocupo ese tiempo para ir a comprarle la rosa porque eso arruinaría el detalle, sería como si un mago revelara sus secretos y esta noche él debía procurar que fuese mágica para ella porque solamente así podría tener una oportunidad de conseguir una segunda cita y eventualmente una relación formal porque había algo en ella que lo hacía sentirse como un adolescente enamorado cuando estaba con ella, él no alcanzaba a descifrar exactamente qué era, pero se sentía totalmente atraído por ella.

De pronto, la fila comenzó a avanzar, afortunadamente iban a poder entrar al restaurante sin tener que esperar mucho, en el instante en que pasaron por la puerta de vidrio característica de los restaurantes de comida rápida, se les acercó una señorita vestida con el uniforme representativo de la franquicia a la que pertenecía la pizzeria y con una sonrisa digna de un comercial de televisión de esos en donde todos los clientes están comiendo su banquete con una sonrisa, les preguntó: ¿Mesa para dos? Él, como todo un sofisticado hombre de mundo, se apresura a contestar:

- Sí, por favor.

La anfitriona procedió a revisar su control de mesas disponibles (un dispositivo en forma de celular en su mano izquierda que revisaba utilizando una especie de "lápiz" negro con su mano derecha), cuando al parecer el artilugio electrónico le dió la respuesta, en su cara se asomó una duda y en un tono en el que casi se adivinaba que conocía la respuesta preguntó: ¿Esta bien una mesa con sillas? Él, tratando de cubrir con una pregunta capciosa, el hecho que no sabía de lo que estaba hablando, preguntó: ¿Pues de qué tipos tienen? Su pareja comprendiendo muy bien la situación le explicó:

- Es que hay dos tipos de mesas, las que tienen sillas "normales" que se pueden acomodar y las que que tienen forma de butaca, que estan fijas al piso y no se pueden mover.

Después se volteó hacia su anfitriona y le preguntó si tenía disponible mesa con butaca, a lo que esta le contestó que tendrían que esperar un momento y que los pondría en lista de espera, acto seguido preguntó a nombre de quién ponía la solicitud en el sistema, Augusto quería decir que a su nombre pero Linda podría interpretar eso como un acto de machismo por lo que no se animaba a decirlo, hasta que vio que Linda lo volteó a ver como dando su autorización para que pusiera su apellido, lo cual lo tranquilizó y procedió a decirlo:

- Pongala a nombre de Villeda.

Acto seguido, la encargada le dió a Augusto lo que parecía ser un beeper (y en efecto, lo era) y les dijo que cuando su mesa estuviera lista dicho dispositivo iba a vibrar para avisarles y que cuando lo hiciera por favor se acercaran para que los ubicaran en su mesa y que mientras tanto podían aguardar en la cómoda sala de espera ubicada convenientemente en la entrada del restaurante.



Continuará...

Aquellos trabajos de la U: Sherlock Holmes


Hay escritores que llegan a ser anulados por sus propios personajes hasta el punto de que todo el mundo llega a saber quién es tal personaje y sus aventuras, pero ignora el nombre completo (e incluso, en ocasiones, desconoce quién es el creador del personaje) y lo mínimos datos biográficos del escritor. En el caso de Sir Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes adquirió tanta popularidad que se llegó a convertir en un mito literario, un personaje de ficción que oscureció a su propio creador: Sir Arthur. Esto se debe, tal vez, a que Sir Arthur dotó a su personaje de tantas cualidades humanas que llegó a ser, aunque esto suene irónico, más humano que su propio autor, lo cual explica el alto grado de identificación que la gente logró con el detective. De hecho, Sherlock Holmes adquirió tal fama que muchos lo creyeron una persona real y no un ente de ficción. Una vez le preguntaron a Sir Arthur qué grado tenía Holmes en el ejército, y, después le ofrecieron empleo para el detective. Sir Arthur se convirtió, en suma, para muchos lectores en una especie de anotador de las historias que el Doctor Watson escribía sobre los extraordinarios casos que Sherlock Holmes resolvía.


Posiblemente harto de esta popularidad que anulaba sus otras obras literarias y hasta su propia personalidad, Conan Doyle decidió matar al detective. Así, en 1893 le pidió a Sidney Paget que preparase una ilustración del dramático momento en que Sherlock Holmes, luchando con el criminal Moriarty, caía con él en las turbulentas aguas del Reinchenbach, ilustración que debía acompañar la descripción que el Doctor Watson hiciera en "El último problema" del trágico fin del famoso detective. No obstante, la reacción entre los asiduos lectores de Sherlock Holmes fue tan extraordinaria como inesperada. A la decepción inicial se unió la indignación y Conan Doyle se vió inundado con una serie de cartas de lamentación y protesta. Inclusive fue tratado de "Bruto" por parte de uno de esos lectores que no comprendían su decisión de matar al detective. Finalmente, en 1903 terminó por ceder ante la presión de escritores y lectores comenzando a escribir el relato que constituiría la "resurrección" de Sherlock Holmes en el ámbito literario, titulandolo: "La aventura de la casa vacía" (Publicado en el año de 1904).


Por otro lado, aunque John Watson siempre permanece en segundo plano, refleja, en cierto modo, las dificultades con las que se enfrenta el hombre promedio de su época: Comienza por perder contacto con su profesión a causa, primero, de la convalecencia de una enfermedad contraída mientras se recuperaba de un balazo recibido mientras estaba de servicio en el extranjero y porque las aventuras de su amigo lo envuelven y absorben. Es inevitable observar la semejanza existente entre este personaje y Sir Arthur, lo cual se deba, tal vez, a que Sir Arthur utilizó al Doctor Watson como una válvula de escape al tedio que probablemente sentía durante las largas horas que pasaba en su consultorio sin atender a ningún paciente; es decir, con el Doctor Watson él mismo se ubica dentro de las aventuras vividas por el detective.


Al adentrarnos en los casos en que intervienen Sherlock Holmes y el Doctor Watson nos damos cuenta que la amistad existente entre estos dos personajes carece totalmente de intereses e hipocresías. No obstante, a primera vista, y debido a la ironía un tanto desdeñosa con que Holmes acoge las observaciones de Watson, se diría que éste no es más que un ayudante servil de Sherlock y que éste lo utiliza sin estimarlo, pero nada podría estar más lejos de la verdad. El propio Holmes dice un día al presentar a su colaborador: "Este señor es el doctor Watson, compañero mío, y al cual debo la resolución de los más difíciles problemas" (Tomado de: "La liga de las cabezas rojas"). Un pasaje del relato: "Los tres Garrideb", define, sin lugar a dudas, la profunda conexión emocional que existe entre Sherlock Holmes y Watson: "Fue cosa de un instante para aquel hombre el sacar de un tirón el revólver que llevaba en el pecho y hacer dos disparos. Yo sentí una súbita quemazón en el muslo, como si hubiesen oprimido contra el mismo un hierro al rojo. Se oyó acto continuo un crujido, al chocar con fuerza la pistola de Holmes en la cabeza de aquel hombre. Pasó por mis ojos la visión del agresor despatarrado en el suelo, corriéndole la sangre por la cara, mientras Holmes lo registraba para quitarle las armas. Acto continuo, los brazos vigorosos de mi amigo me rodearon y me condujo hasta una silla. -¿Está usted herido, Watson? ¡Por el amor de Dios, dígame que no está herido!- El descubrir todo el caudal de amor y lealtad que se escondían detrás de la fría máscara de Holmes, bien valía una herida, bien valía muchas heridas. Aquellos ojos claros y duros se nublaron en un instante y sus firmes labios se pusieron a temblar. Por una sola vez tuve yo la rápida visión de un corazón grande, y también de un gran cerebro. Todos mis años de servicios humildes sin reciprocidad culminaron en aquel instante revelador".

Los temas tratados en los 60 relatos en que aparecen Sherlock Holmes y Watson pueden ser agrupados de la siguiente manera:

*El asesinato cometido en circunstancias misteriosas, abordado en: "El cordón de la campanilla", "El vampiro de Sussex", "El jorobado", "Los lentes de oro", "El pintor misterioso", "Pedro el negro" y "El puente de Thor".

*Hechos insólitos que al ser explicados por el detetive adquieren plena verosimilitud. Ejemplos de esta clase de realatos son: "El hombre que reptaba", "La melena de león", "Los tres gabletes", "El ciclista fantasma", "La liga de los cabezas rojas" y "Los tres Garrideb". En la mayoría de estos casos el "hecho inexplicable" que sirve de motivo al relato es en realidad el factor preparatorio de un delito que el consultante ni siquiera sospecha pero que el detective prevée y del que casi siempre impide la realización. El hecho insólito siempre tiene una explicación científica que Holmes, gracias a su increible erudición, encuentra sin dificultad.

*La recuperación de un objeto robado: "Las dos manchas de sangre", "Los tres estudiantes" y "La piedra preciosa de mazarino".

*La frustración de los propósitos de un chantajista o de un cazador de dotes: "La aventura de Charles A. Milverton" y "La aventura del cliente ilustre".

En lo que se refiere a los métodos utilizados por el detective para resolver sus casos, el más frecuente es la observación en el lugar de los hechos: "El cordón de la campanilla", "Los lentes de oro", "Los tres Garrideb", "El pintor misterioso" y "El puente de Thor". En todos esos relatos el famoso detective despliega sus incalculables dotes de observación de toda clase de indicios y reconstruye in mente los hechos con amplitud y eficacia, para verlos luego corroborados con la confesión de los criminales. La observación de los indicios va seguida de razonamiento y está reforzada por averiguaciones que realiza el mismo Holmes, sin embargo, la policía, el cliente, algún testigo y el Doctor Watson son asimismo fuentes de datos estimables para la aclaración del enigma. El mismo Sherlock explica su método en distintos pasajes de sus aventuras: "Mi razonamiento arranca de la suposición de que, una vez se ha eliminado del caso todo lo que es imposible, la verdad tiene que consistir en el supuesto que todavía subsiste, por muy improbable que sea. Puede ocurrir que los supuestos subsistentes sean varios, y en ese caso se van poniendo a prueba uno después de otro hasta que uno de ellos ofrece base convincente" tomado de: "El soladado de piel decolarada". Algunas veces ocurre que el criminal es sorprendido in fraganty, esto ocurre generalmente en los cuentos de hecho insólito y en virtud de que Holmes y Watson se ocultan en sitios previstos por el detective (Por ejemplo: "El castillo de Shoscomboe", "Pedro el negro", "La liga de los cabezas rojas", "El pintor misterioso", "El campeón de foot-ball", "El ciclista fantasma" y "La aventura de Charles A. Milverton"). En esos casos el detective sabe que algo va a ocurrir o ha descubierto ya al criminal y se alista para atraparlo.

Finalmente, cabe destacar que es la confesión del delincuente la que, en la mayoría de los casos de Sherlock Holmes, otorga validez a todo el relato.

Aquellos trabajos de la U: Sir Arthur Conan Doyle


El otro día ordenaba mi archivo personal de documentos universitarios (exámenes viejos, volantes, etc) y encontré un trabajo preparado para una exposición realizada en la materia "Historia de la Literatura" en noviembre de 1999, la misma trató sobre uno de mis personajes favoritos de la literatura: Sherlock Holmes y su autor: Sir Arthur Conan Doyle, razón por la cual, en su momento, decidí conservarlo pero por los cambios que uno pasa al salir de la universidad había permanecido en un limbo durante estos últimos 13 años, ahora, gracias al milagro de la Internet, mi escrito tiene la oportunidad de dar la vuelta al mundo, por lo que deseo compartirlo con ustedes.

Debido a que es un poco extenso he decidido partirlo en dos entregas, la primera tratará sobre la biografía de Sir Arthur Conan Doyle (necesaria para entender un poco más la psicología de su famoso personaje) y en la segunda se abordarán algunos aspectos relevantes sobre el icónico detective. Es de hacer notar que este texto fue elaborado justo antes del establecimiento definitivo del Internet en El Salvador por lo que tiene el mérito de haber sido preparado a la antigua, leyendo todo el material impreso que me fue posible conseguir en ese momento, espero que sea de su agrado.



Biografia de Sir Arthur Conan Doyle

Sir Arthur nació en Edimburgo, Escocia, el 22 de mayo de 1859. Fue el segundo hijo de Charles Doyle y Mary Foley. Realizó sus estudios de enseñanza media en el colegio jesuita de Stonyhurst, Lancashire, donde, desde pequeño, se distinguió como gran deportista, especialmente en el boxeo, el fútbol y el críquet. Obtuvo, al final de sus estudios, un promedio de 70; debido a eso fue premiado con una beca para perfeccionar sus estudios en humanidades y alemán en Felkirch, una escuela de jesuitas en el Tirol, muy cerca de la frontera Suiza. Precisamente durante su año de estadía allí, tomó contacto con sus 3 más grandes amistades espirituales: "Ivanhoe", de Sir Walter Scott; "Baladas de la Roma Antigua", de Lord Macaulay y "El Escarabajo de Oro", de Edgar Allan Poe.

Por esa época, la salud de su padre decayó notablemente y su familia que nunca fue rica, necesitaría de otro apoyo económico. Por tanto, se hizo necesario que Arthur pensara seriamente en seguir una carrera; decidiéndose finalmente por la carrera de medicina, de la cual obtuvo su licenciatura en 1881 y su doctorado en 1885.

Durante su paso por la Universidad sólo dos personas dejaron impresión duradera en él: el doctor Rutherfor, un tanto llamativo y excéntrico, a quien treinta y cinco años después habría de inmortalizar en el personaje del profesor Challenger; y el cirujano Joe Bell, supuesta fuente de inspiración para Sherlock Holmes, debido a las excepcionales dotes de observación que poseía dicho médico y que él, aunque no fue su alumno directo, como todos los graduados de la Universidad de Edimburgo, de la que fue alumno, conocía de oídas.

En sus primeros años como practicante soportó graves problemas económicos y terribles estrecheces que lo imposibilitaron para desarrollarse plenamente. Sin graduarse todavía de licenciado en medicina, se le ofreció el puesto de cirujano en un pequeño barco ballenero que zarpaba para el mar Ártico, lo que constituyó la gran oportunidad de obtener algo de dinero para solucionar su difícil situación y la de su familia. Dice en sus memorias: "La luz constante, el resplandor del blanco hielo, el azul profundo del agua, son las cosas que se recuerdan con mayor claridad, y el aire seco y refrescante lo que hacía de la vida el más sutil de los placeres". Esta experiencia tuvo mucho que influir en Conan Doyle para su posterior abandono del catolicismo: más que  dudads agnósticas, de la contemplación de una naturaleza no contaminada aún por la intromisión humana, brotó en Arthur el deísmo romántico que habría de conducirlo al espiritualismo.

Cuando se recibió como médico, el joven escoses se encontraba en una situación económica bastante precaria. Sus tíos Doyle lo llamaron con la intención de comunicarle lo que podrían hacer por él. Le hicieron saber que no podrían ayudarlo con dinero, pero que podrían conseguir de las familias católicas que ellos conocían lo ayudaran a establecerse en la ciudad que él deseara. A la sola mención del catolicismo, Arthur rehusó en forma vigorosa. Comunicó a sus tíos que había perdido la fe, aunque no el respeto por la familia, ni el orgullo por las tradiciones ancestrales, pero que aceptar su proposición equivaldría a un fraude moral. Los Doyle no apreciaron la sinceridad de su sobrino y, con excepción de su tío Richard, que insistió en recomendarlos con el duque de Norfolk y otros personajes, vieron en adelante a Arthur como a un extraño.

En compañía de su hermano menor, Innes, de quien hacía tiempo había decidió hacerse cargo, se instaló Conan Doyle en Southsea. El 6 de agosto de 1885 contrajo matrimonio con Louise Hawkins, con la que tuvo dos hijos: Kingsley y Mary Louise. Dolorosamente, su mujer murió víctima de tuberculosis el 5 de julio de 1906.

En 1883, cuando tenía veinticuatro años, Arthur publicó en la revista Cornhill un cuento titulado: "La declaración de Habakuck Jephson", la cual armó gran alboroto, porque unos lo atribuyeron a Edgar Allan Poe y otros al por entonces novel escritor Robert Louis Stevenson. Este nuevo tropiezo en su carrera literaria no desanimó del todo a Conan Doyle, pero debió cavilar y reflexionar bastante porque fue por entonces cuando decidió inventar a Sherlock Holmes

Desde el 15 de marzo de 1897, Conan Doyle estuvo profundamente enamorado de la que habría de ser su segunda esposa, Jean Leckie. Lo anterior no impidió a los enamorados ser fieles a su sentido del deber y a la lealtad que debían a los demás, sobre todo a Louise Hawkins, quien por aquel entonces se encontraba inválida y postrada en cama: "No podemos mandar en nuestros sentimientos, pero sí debemos mandar en nuestra conducta"; escribió en aquella época Sir Arthur. Contrajeron matrimonio un año después de la muerte de la señora Hawkins, el 18 de septiembre de 1907 y tuvieron tres hijos: Dos niños, Denis y Adrián, y una niña, Lena.

En 1887 Sir Arthur publicó su primera obra importante: "Estudio en Escarlata", novela en la que por primera vez aparecen Shelock Holmes y el Doctor Watson. No obstante, "Estudio en Escarlata" tuvo al principio una acogida tibia de parte del público inglés.  Debido a ello, Sir Arthur regresó a su género preferido y en 1888 terminó la novela histórica llamada: "Mica Clarke". Poco tiempo después, sin embargo, volvió a escribir una obra detectivesca, por sugestión del representante de una publicación norteamericana, el Lippincott´s Magazine: "El signo de los cuatro".

Por otra parte, como m'edico nunca tuvo una vida muy agitada, a su consultorio rara vez, por no decir nunca, llegaba un paciente y, al final, un ataque de gripa que lo confinó en cama durante siete semanas acabó de decidirlo a renunciar a la profesión médica y a dedicarse por entero a la literatura. Así, en julio de 1891, en el Strand publicó: "Un escándalo en Bohemia", y antes de que acabara el año, Sherlock Holmes era el personaje más popular de toda Inglaterra.

Sin embargo, la literatura no le hizo abandonar, por completo, su otra profesión, la de médico; como tal participó en la campaña del Sudán (1898) y en la guerra de los bóers (1899 - 1902) en el ejército británico. De hecho, fue precisamente por la defensa de la política inglesa en Sudáfrica que recibió el título de Sir. Al estallar la primera guerra mundial se alistó como simple soldado raso. Poco después del comienzo de dicha guerra comenzó su relación con el espiritismo, al que dedicó tiempo y energías, publicando en 1926 "History of spiritualism", y defendiéndolo hasta su muerte el 11 de julio de 1930.

La obra de Conan Doyle está compuesta de novelas policíacas, de anticipación e históricas, y de obras de historia. Entre las primeras, en donde aparecen Sherlock Holmes y el Doctor Watson, están: Las aventuras de Sherlock Holmes (1892), El regreso de Sherlock Holmes (1905), Las memorias de Sherlock Holmes (1894), El perro de los Baskerville (1902) y Recuerdos de Sherlock Holmes (1927). Algunas de sus novelas históricas son: Micah Clarke (1889), Rodney Stone (1896) y Sir Nigel (1906). El mundo perdido (1912) y El cinturón envenenado son novelas de anticipación. La gran guerra bóer (1900) y La historia del Espirtismo (1926) son obras de historia publicadas por Sir Arthur.

El epitafio de la tumba de Conan Doyle en los jardines de Mindlesham lleva la siguiente inscripción:

SIR ARTHUR CONAN DOYLE
Nació el 22 de mayo de 1859

Temple de acero, rectitud de espada.

Curiosamente, no se incluye la fecha de muerte. Quizás, y al igual que son su personaje policíaco, alguien deseó, de esta forma, forjar su inmortalidad.

Clase media



Mientras arriba se busca riqueza
y abajo quieren matar la pobreza,
para la mitad no quedó otra opción
más que luchar con determinación.

*

La clase media tiene que pagar
por lujos que nunca podrán gozar
e ingeniárselas para no perder,
sus derechos en el atardecer.

**

Su infortunio comienza por vivir
justo a la mitad de ninguna parte,
 donde sobrevivir es todo un arte.

***

 Nunca su destino podrá evadir,
las cuentas no dejarán de llegar
directo hasta la puerta de su hogar.


Blog viajero: Suchitoto y Suchitlan





En esta oportunidad deseo compartir con ustedes un viaje que realice hace un par de años a dos de los lugares más bellos de El Salvador: Suchitoto y Suchitlan.


Sobre los destinos

Suchitoto es un pueblo de El Salvador ubicado a 47 Km de la capital, que entre sus atractivos esta el tener un ambiente colonial, con calles empedradas, la iglesia principal ubicada a la frente al parque, la cual ha sido declarada monumento.

Suchitlan, que en lenguaje nahuat significa "lugar del pájaro-flor", es un lago artificial creado en el año de 1973 tras la realización de la Presa del Cerrón Grande, razón por la cual al lago también se le conoce como: Cerrón Grande, la forma más rápida (y popular) de acceso es a través de Suchitoto (razón por la cual se le conoce como "Suchitlan").

Primer parada: Suchitoto


Nuestro recorrido comenzó a las 6:30 AM (hora desafortunada pero necesaria) saliendo del monumento a la revolución (conocido como "El Chulón"). Nuestra excursión había sido organizada por una agencia de turismo local que conocí porque era la agencia que organizaba los paseos para una empresa en lo que yo trabajaba.




Llegamos a Suchitoto a eso de las 8 AM, a esa hora ya se sentían los efectos de haber salido de la casa de madrugada y sin desayunar, por lo que tan pronto nos bajamos del microbus buscamos el restaurante en que la empresa había hecho los arreglos para que desayunaramos (era parte del paquete contratado). Una vez que estuvimos ahí (y después de desayunar), me llamó la atención una estatua en forma de cigüeña llevando un niño envuelto en una red y colgado de su pico por lo que le tomé una foto:


Debajo de la cigüeña estaba el siguiente rótulo:


Posteriormente fuimos a hacer un recorrido por Suchitoto, durante el trayecto tuve la oportunidad de tomar una foto del exterior de la casa de Alejandro Coto. Para quienes nos leen alrededor del mundo, Alejandro Coto es un director de películas de origen salvadoreño (de los pocos que hay) quien además tiene el honor de haber sido de los primeros (sino es que el primero) habitantes de El Salvador en incursionar en esa rama del arte, por esa misma razón es un habitante distinguido de Suchitoto, su casa, además de ser sitio de referencia para los turistas, sirve como espacio donde se llevan a cabo diferentes actividades culturales, como festivales de teatro, poesía, etc.

Foto del exterior de la casa de Alejandro Coto

En una de las paradas entramos a un hotel, creo que hay por ahí un arreglo entre empresas, en la que los turistas pueden sentarse en los cómodos sillones del hotel y este último puede proporcionar a sus visitantes algunos folletos con útil información de contacto para su próxima visita, es un trato de ganar-ganar, por mi parte yo saqué un par de fotos interesantes durante esta parada, ya que pude tomar la foto de este par de amiguitos:


También tomé la imagen de este señor que parece ser el papá de los dos que están jugando en la foto anterior:


Posteriormente tuvimos tiempo para ir a algunas de las tiendas de la localidad en donde, quienes tenían el presupuesto y el deseo de llevarse un recuerdo de Suchitoto, pudieron adquirir algunos de los recuerdos disponibles (entiéndase artesanías, postales, etc.).


Después de algunos minutos de caminar y observar muy diversas artesanías, nuestro guía indicó que ya estábamos listos para comenzar con la siguiente etapa de nuestro viaje: Suchitlan.

Segunda parada: Suchitlan

Suchitlan se encuentra aproximadamente a 5 minutos de Suchitoto por lo que llegamos en un abrir y cerrar de ojos, un poco antes del mediodía. Dentro del paquete turístico contratado estaba incluido un recorrido en lancha por los alrededores del lago, no obstante, antes de partir, el lanchero nos pregunto si queríamos el recorrido largo o el corto, a lo que el guía contestó que el corto, acto seguido, la colectividad lanzó dos preguntas: Cuál era la diferencia entre ambos recorridos? y ¿Cuánto más costaba el segundo? la respuesta a la primer pregunta entusiasmó a todo el mundo (también el hecho que ya estábamos subidos en la lancha) y la respuesta de la segunda selló el trato, sólo era necesario incluir un par de dolares más por cabeza, así que, previa colecta de la diferencia en el importe, dimos inicio al recorrido largo.

A continuación comparto con ustedes algunas de las mejores fotos tomadas durante el recorrido:

El "puerto" donde se puede contratar un recorrido en lancha

Vista desde la punta de la lancha:

Uno de las islas que visitamos es la "Isla de los pájaros"

Otra vista de la "Isla de los pájaros"

Durante el recorrido también pudimos ver de cerca a un ferry:

Orilla de una de las islas visitadas

La mejor vista del recorrido: Nuestro puerto de llegada

Después del recorrido en lancha, era la hora del almuerzo, el cual se llevó a cabo en el restaurante del puerto (el cual no puede apreciarse en las fotos debido a que esta cubierto por los árboles), en honor de nuestra visita el platillo servido fue pescado, el que por cierto estaba muy sabroso (claro que también podría ser por efecto de la "mañaneada"), almorzamos a ritmo de música en vivo con temas "costeños" clásicos como aquel de "En el mar, la vida es más sabrosa...", etc. (no obstante que no estábamos en el mar). Después del almuerzo tuvimos un tiempo libre para poder descansar (y hacer la digestión) así como para poder comprar más recuerdos en las tiendas de conveniencia ubicadas en la parte trasera del restaurante.

A media tarde, comenzamos nuestro regreso a casa, pasando una última vez por Suchitoto por el postre, el cual fue dejado a la elección de los turistas, en mi caso, la elección consistió en sorbete de carretón y un cafecito (para resistir el resto del viaje). Al finalizar la tarde ya era hora de regresar a casa, de este viaje llevaba la satisfacción de haber hecho turismo interno, varias fotos (algunas publicadas aquí) y el deseo de visitar nuevamente dos de los lugares más agradables de El Salvador.


Links adicionales para quien desee conocer más sobre estos lugares:

Suchitoto

http://www.alcaldiasuchitoto.gob.sv
http://www.suchitoto-el-salvador.com/

Suchitlan

http://www.turismo.com.sv/destinos/lago-suchitlan.php
http://elsalvador.pordescubrir.com/conoce-lago-suchitlan.html

Posdata
Clic aquí para conocer otro bello destino de El Salvador

Lluvia



Ayer viernes, cuando me dirigía para mi casa en el autobús (como a eso de las 7 PM) comenzó a llover, todavía era la hora pico del trafico, por lo que tenía la esperanza que el bus tardara lo suficiente para que la lluvia terminara antes de llegar a mi parada, en el camino pude ver como en la calle las personas comenzaban a sacar sus paraguas o a correr como atletas consumados buscando donde refugiarse, algunos vendedores (los previsores) procedieron a cubrir con plástico sus mercaderías y a seguir con su venta.


Debido a que no andaba paraguas y a que la lluvia arreció, no tenía más remedio que buscar refugio tan pronto me bajara del autobús, es importante mencionar que cuando uno esta en medio de una lluvia torrencial, sin paraguas y de noche, no hay tiempo para ponerse selectivo con el lugar en donde uno va a pasar la lluvia, sino que se busca refugio en el techo más próximo, idealmente las paradas de autobús deberían ser la primera opción (asumiendo que tienen techo), sin embargo, en El Salvador, solo una parte de las paradas ofrecen protección contra la lluvia, y aun en ese caso, no pueden proteger a las personas cuando la lluvia es acompañada de ventarrones que la hacen golpear "de lado", esa noche, mi destino estaba justo en medio de una acera desprovista de parada de autobús.


Afortunadamente, a un par de pasos de donde me dejó el autobús había un techo, perteneciente a un negocio que ya había cerrado por la hora, así que, después de dar un pequeño salto para evitar un charco que se había hecho debido a que el tragante de la calle estaba tapado (cosa cada vez más usual en El Salvador) corrí a refugiarme ahí, al llegar, lo primero que pude notar es que no estaba solo, mi oasis seco ya estaba bastante lleno de otros peatones que también habían quedado atrapados bajo la lluvia. Eramos un grupo de personas atrapadas en aquel pequeño recinto hasta que terminara de llover, realmente no todos pueden ser como Fred Astaire y bailar bajo la lluvia.


Cuando uno esta esperando que pare de llover, se tiene en las manos un tiempo que debe ser utilizado de alguna forma, la primer (y principal) actividad para rellenarlo es analizar las condiciones meteorológicas para tratar de predecir cuanto tiempo se tendrá que esperar, pero sin importar el tipo y la profundidad del análisis realizado (algunos son verdaderos meteorólogos que deberían estar en televisión), la conclusión siempre será la misma: La lluvia escapa del control de los seres humanos; por lo que, para disminuir la tensión y no entrar en desesperación, habrá que buscar alguna otra actividad, si uno tiene suerte, y anda con algún amigo, se puede iniciar una conversación, caso contrario las opciones son muy pocas.


En mi caso particular, cuando me veo atrapado por la lluvia (pues no es la primera vez) me gusta observar los alrededores, para ver como otras personas luchan contra el clima (mal de muchos...), también me gusta escuchar las conversaciones de mis compañeros de infortunio, en El Salvador las conversaciones usualmente son del tipo: "...a que horas va a dejar de llover?" o "...te dije que trajeras la sombrilla", etc. Ocasionalmente uno puede ver un poco de "ingenio salvadoreño" para combatir la tormenta, ese día, en frente de donde me encontraba había una parada como la que describí al principio, techada pero al aire libre, lo que me llamó la atención fue que para resistir un poco mejor el viento lateral algunos de sus ocupantes se habían subido a los asientos mientras otros permanecían en la acera, dando la impresión de ser un grupo de náufragos a bordo de una balsa esperando ser rescatados.


Finalmente, cuando ya comenzaba a sentirme desesperado, se escucharon truenos (que según la sabiduría popular anuncian el final de una tormenta) y al poco tiempo empezó a disminuir la intensidad de la tormenta, de acuerdo a experiencias previas, no es conveniente esperar a que deje de llover por completo antes de reanudar el viaje porque a veces en lugar de parar, repentinamente, arrecia, y, básicamente, hay que esperar de forma indefinida hasta tener otra oportunidad, así que cuando la tormenta ya era sólo una lluvia ligera, reanudé mi viaje, cubriéndome en cada techo que me encontré en el camino, tres cuadras después llegue a mi casa, justo cuando ya mi ropa empezaba a ganar peso debido al agua que había ido acumulando. Después de secarme y cambiarme de ropa, reanudo mis actividades normales y mientras estoy asimilando toda mi odisea en el refugio anti-lluvia, me prometo a mi mismo que mañana sin falta me consigo un paraguas.

Nota:

Si les gustó esta historia, tal vez les guste esta otra.

Un tiro para recordar

-->

Con el paso de los años lo que más se recuerda del colegio (además del día de la graduación) son los momentos que uno pasa con sus amigos, en particular en las canchas (de fútbol o basquetbol), ya sea practicando algún deporte o simplemente bromeando, yo recuerdo algunos momentos deportivos que si bien no fueron dignos de entrar en el libro de los records Guiness o de una medalla de oro, siempre me hacen sonreír al recordarlos, en esta ocasión, quisiera compartir uno de esos momentos con ustedes.


La fecha exacta de esta historia se pierde en el lumbral de mi paso a la adolescencia, pero cabe destacar que ocurrió antes que acabara la década de los 80 (en el 88 u 89?), cuando yo me encontraba en tercer o cuarto grado de eduación básica, por esos años (en ausencia de Internet y demás artilugios tecnológicos relacionados) durante el recreo, a mis compañeros de clase y a mi nos encantaba jugar basquetbol, unos eran mejor que otros, valga la aclaración, yo siempre fui parte de "los otros" (lo cual es clave para esta historia).

Un día durante el recreo, como era ya habitual comenzamos un partido de basquetbol, a diferencia de los partidos profesionales solo eramos 4 niños soñando a ser estrellas de la NBA, gritando el nombre de las jugadas que sabíamos o proclamando ser uno de los jugadores bien pagados que veíamos por la televisión. El colegio al que asistíamos tenía una cancha de basquetbol con las medidas reglamentarias y con dos torres de metal para sostener los aros a cada extremo de la cancha, las torres tenían una estructura similar a la de la Torre Eifel de París, no tanto por la altura, sino por la cantidad de vigas de metal por las que estaba conformada, similar a la de esta foto:


Antes de iniciar nuestro encuentro tomamos las decisiones clave: Elegimos a los capitanes, formamos los equipos y acordamos que jugaríamos solo media cancha (todos íbamos a tirar a la misma canasta) y acto seguido dio inicio el partido, el mismo transcurrió con normalidad, salvo que en una de las jugadas, termine siendo acorralado por los jugadores del equipo contrario mientras los jugadores de mi equipo no daban señales de estar por ningún lado, en ese momento, de lo más profundo de mi ser, surgió un impulso de intentar anotar desde media cancha, sin ángulo y sin apuntar (yo estaba de espaldas), así que como todo un profesional me giro y lanzo instintivamente hacia donde estaba la canasta, en mi mente yo visualice el tiro como el de esta foto:


Sin embargo, realidad y fantasía nunca han caminado de la mano, mi tiro salió un poco desviado y terminó por entrar en la parte de atrás del aro (en la torre de metal) y debido en parte a la fuerza que traía, sumado al ángulo con el que entró (y a mi extraña suerte) la pelota comenzó a rebotar sin control, era como si un mini flash hubiese entrado a la torre y tratase desesperadamente de encontrar una salida, en un abrir y cerrar de ojos recorrió la torre de metal en todos los ángulos posibles y nosotros solo podíamos ver un "manchón" rojo que iba y venia sin control al tiempo que escuchábamos el sonido característico de una pelota rebotando contra metal, al final, triunfante, el duende rojo, apareció en la parte más alta del tablero exactamente en línea recta con el aro deteniéndose por un microsegundo como para asegurarse que todos los jugadores pudieran verlo antes de entrar a la canasta sin tocar las orillas del aro.

 Mi momento de triunfo

Aunque para nuestros partidos no contábamos con un narrador, las reacciones que el lanzamiento causó en aquel grupo de niños fueron mejores que si hubiéremos tenido a un cronista: Al inicio, debido a lo malo del tiro, se escucharon los UUUUUU característicos de la burla, seguidos por un sonoro ¡¡¡¡OOOHHH!!!! de asombro al ver la hipervelocidad que alcanzó la pelota por los rebotes, después un microsegundo de silencio total cuando el balón posó para nosotros desde la parte más alta del tablero, seguido por unas sonoras risas combinadas con aplausos cuando el balón entro en la canasta; después vino la pregunta obligada: ¿Fue valido el punto? Desde luego que sí, no iba a permitir que una belleza de tiro como el que recién habíamos presenciado no fuese tomado en cuenta para el marcador, mi argumento principal, como todo buen abogado, fue que no hay nada en el reglamento que impida que una canasta entre después de rebotar (una o más veces) contra el tablero (o la torre, en este caso).

Es justo mencionar que ese tiro fue un aliciente para seguir practicando el basquetbol por un par de años más, no obstante, nunca logre repetir la hazaña de ese día y nunca logré una medalla o trofeo (o cosa que se parezca), sin embargo, viendolo con calma, las medallas y trofeos son sólo metal que (aunque reluciente al inicio) al final va perdiendo su brillo, mientras que, por el contrario, el recuerdo de ese tiro mágico brilla con más fuerza con cada día que pasa, es una lástima que nuestro juego no haya sido televisado, porque así, al menos, podría ver el recorrido de la bola al interior de la torre en cámara lenta y comprender cómo fue que terminó no solo en la parte más alta del tablero sino en linea recta con el aro...


Las primeras 1000



En un abrir y cerrar de ojos han transcurrido cuatro meses y ya hemos recibido a nuestros primeros 1000 visitantes. Por ello, estamos de fiesta celebrando por todo lo alto y por lo mismo consideramos que es buen momento para hacer un pequeño alto en el camino y revisar las 5 entradas (publicaciones) que han sido más visitadas, junto con una pequeña introducción de lo que motivó/inspiró su elaboración:

1- "Un minuto de silencio": Poema escrito en prosa que busca ser un llamado de alerta sobre la escalada de violencia por la que atraviesa la sociedad salvadoreña y fue inspirado por un caso en el que una estudiante de 9º grado desapareció sin dejar rastro, el mismo tuvo como desenlace el que la niña fuera encontrada sin vida días después y sus restos habían sido cortados en pedazos; uno de los puntos más preocupantes sobre la violencia en El Salvador es que como sociedad cada vez nos parece lo más natural del mundo y lo estamos aceptando como parte de nuestra rutina diaria, siendo que solamente trabajando en equipo podremos vivir como dice al final el poema: "como hermanos y en libertad".

2- "La petición": Historia sobre mis días de estudiante en el colegio de los jesuitas, en donde relato en primera persona todas las peripecias por las que pasé el día en que declaré mis sentimientos por primera vez...

3- "Primer entrada del blog caminante no hay camino": Nuestro primer paso en este viaje hacia el mundo de la escritura, esta entrada me recuerda el final de aquella película sobre un náufrago la cual finaliza con su protagonista en un cruce de caminos, con infinitas posibilidades

4- "¿Ya tienes 30? ¿Y tu pareja?": Poema basado en un pregunta a la que nos tenemos que enfrentar todos los que ya hemos llegado a las 30 primaveras sin haber camino hacia el altar, verdaderamente existe una gran presión social por llegar a esa edad con un compromiso adquirido pero lo cierto es que todos vamos a nuestro propio ritmo por lo que algunos se casan a los 20, otros a los 30, otros a los cuarenta y otros pues prefieren vivir su vida en libertad, que también es un camino valido (para gustos se hicieron los colores).

5- "El regalo perdido (por un tecnicismo legal)": La historia que espero que mi ex nunca lea (je je je), inspirada en un regalo que por no haber cumplido los "términos y condiciones pactadas" al inicio de nuestra relación no pudo ser entregado a su destino...

Su servidor, "El Analista", desea darles las gracias por haber hecho posible alcanzar nuestras 1000 primeras visitas y los invita a estar pendientes de las futuras publicaciones, en donde seguiremos explorando nuestra vena creativa con más historias y poemas.


Heroes de metal



El Salvador tiene héroes de metal
y distribuidos están por la capital,
de las plazas y parques vigilantes
orgullosos portan sus estandartes.

*

Victoriosos en el campo del honor
el país defendieron con gran valor,
con sangre derramada en caudales
todos construyeron sus pedestales.

**

En un caleidoscopio generacional
caminan juntos hacia la posteridad
el Monseñor, el Indio y el General.

***

Defensores de la salvadoreñidad,
al recordarlos podremos entrever
el amor que no dudaron defender.